Estética - María Alejandra Peña

 Blog creado con la finalidad de exponer trabajos de la universidad, en la materia de Estética.

 - Teoría estética, Th. W. Adorno (1970)

 Critica de la teoría psicoanalítica del arte

 Las teorías del arte de Kant y Freud

 Goce estético


Th. W. Adorno (1970)

Teoría Estética

El arte por muchos años ha simbolizado intriga entre quienes buscan comprender aquello que reflejaron sus autores, desde lo apasionado de unas pinceladas sobre un lienzo hasta un soneto que alberga una profunda desolación, escritos que en sus letras llevan cientos de emociones y encantan al lector. Pero ¿Qué impulsa al artista en su faceta de creador? Según la percepción de la teoría psicoanalítica, el arte mismo es como una serie de proyecciones por parte del inconsciente humano, las cuales no se originan simplemente como algo estético sino como un estímulo interno netamente psíquico, considerado como una manera de enaltecer o convertir las pasiones humanas, tramitar la agresividad y la sexualidad.

En este ámbito, la creación artística en general adquiere una similitud a los sueños siendo para el psicoanálisis en parte realidad y parte fantasía. Es decir que el artista toma elementos de su mundo interno, sus fantasías, emociones y las refleja a una nueva realidad, misma que puede ser compartida también con los espectadores. No obstante, este hecho para algunos autores como Adorno es limitar el arte a la mera expresión de impulsos reprimidos o a la satisfacción de deseos, por ende, su crítica a la teoría psicoanalítica del arte se debe a como esta reduce la experiencia estética a procesos inconscientes aun cuando claramente el arte no posee una limitante. Adorno descarta la interpretación de los símbolos artísticos como elementos claves para la psique del artista sosteniendo que el significado del arte no gira en torno a su contenido simbólico, sino que va más allá.

Aunado a ello, el autor plantea que “El arte no es un producto de la neurosis, sino que es una forma de conocimiento que puede ayudarnos a comprender la realidad social e histórica.”; (Adorno, T. W. (1970). Teoría estética, p. 32) por tanto, se percibe su cuestionamiento sobre la idea de que el arte sea un producto generado de la neurosis, apuntando que en efecto la neurosis puede ser un factor que infiera en la creación artística, pero no es una condición necesaria ni suficiente que puede considerarse como herramienta de fuerza para la crítica social y la transformación política.

En cuanto a las teorías del arte de Kant y Freud, se puede apreciar como el autor Adorno, intenta plasmar la comparación de las ideas de Kant sobre la belleza y la sublimidad con las de Freud sobre el placer y el displacer. Señala que ambas perspectivas se basan en una dicotomía entre lo racional y lo irracional donde las obras de arte implican en sí mismas una relación entre el interés y la renuncia al mismo. Por ejemplo; de Kant surge la premisa de que la conducta estética se encuentra libre de deseos inmediatos; y a su vez, este motivo kantiano encuentra su relación con a la teoría psicológica del arte: asimismo para Freud las obras de arte no son consideradas como satisfacciones inmediatas de deseos, sino como transformaciones de una libido insatisfecha, en rendimiento socialmente productivo, aunque así se presupone sin cuestionamiento el valor social del arte. Ante esto, Adorno; cuestiona la visión de Kant del arte como un objeto de juicio desinteresado puesto que el arte siempre está mediado por intereses sociales e históricos. En cuanto a Freud, se objeta la idea del arte como una forma de enaltecer la libido, puesto que el autor sostiene que el arte puede tener otras funciones además de la satisfacción de deseos reprimidos.

De hecho, Kant señala que; “La belleza no es una propiedad de los objetos, sino que es una experiencia subjetiva que surge de la interacción entre el sujeto y el objeto.” (Kant, I. (1790). Crítica del juicio. 59) Es necesario señalar que, para Adorno, la crítica a la teoría de Kant sobre la belleza es menos convincente. El arte puede ser un objeto de juicio desinteresado, incluso si también está mediado por intereses sociales e históricos. Indica además que la experiencia estética es una construcción social que está mediada por las condiciones históricas y culturales. 

Por otro lado, Adorno define finalmente el llamado goce estético como una experiencia que va más allá del placer y el displacer orientada a estudiar el arte y su relación con la belleza tanto en su esencia como en su percepción. Afirma que mientras más se desentrañe una obra de arte buscando su interpretación menos se goza de la misma, aunque no es una experiencia pasiva, esta requiere un trabajo activo por parte del espectador. Quien, a su vez, debe estar dispuesto a dejarse exhortar por la obra de arte y a reflexionar sobre su propio mundo. Con respecto a ello, señala que “El arte puede ayudarnos a liberarnos de las ataduras de la ideología y a alcanzar una mayor comprensión de nosotros mismos y del mundo.” (Adorno, T. W. (1970). Teoría estética, p. 40) Argumenta que el goce estético posee un potencial emancipador que es capaz de contribuir a la transformación social. Estableciendo que el arte puede ayudar a las personas a liberarse de las ataduras de la ideología y así alcanzar una mayor comprensión de sí mismas y del mundo que les rodea.

 Para finalizar, es importante considerar que Adorno a través de “teoría estética” ofrece al lector una interesante crítica de las teorías tradicionales del arte, desde perspectivas que hacen cuestionarse sobre como el arte no solo proviene de impulsos y deseos intrínsecos, sino que engloba mucho más, pues el arte en si no posee limitantes. Para Adorno el arte siempre está mediado por intereses sociales e históricos no por solamente por estímulos e impulsos. De la misma manera, sobre la naturaleza del goce estético sugiere analizar con detenimiento repensar la naturaleza del arte, su relación con la sociedad y su potencial para la transformación individual y social. 



Referencias Bibliográficas 

Adorno, T. W. (1970). Teoría estética. Madrid: Taurus.

Freud, S. (1910). “El creador literario y el fantaseo” En Obras completas, Vol. 12. Buenos Aires: Amorrortu Editores.

Kant, I. (1790). Crítica del juicio. Madrid: Tecnos.



- Infografía

 La norma del gusto (David Hume)


 

David Hume

Infografía




Comentarios

  1. Muy bien María, me agrada que te haya servido el último tema de clase para argumentar tu primer analisis, utilizando la
    teoría kantiana de la crítica del juicio. De esa forma, puedes argumentar mucho más en la parte de la teoría de Freud cuando mencionas qué "el arte es una vía de expresión del insconsciente reprimido" sería bueno investigar sobre : La interpretación de los sueños. De esa forma, informo que en su primer analisis tiene 17,5℅

    ResponderBorrar
  2. Para Hume la experimentación y la práctica son importantes al definir el gusto, bien lo mencionas ahí. La persona debe tener principios propios, podríamos decir: manejar conocimientos previos que permitan establecer un buen argumento. Por ello, es importante resaltar que dentro de los elementos o criterios del sujeto que realiza el análisis, debe poseer la delicadeza hacia el gusto, prácticas a traves de experiencias, tomar en consideración la comparación al momento de evaluar y ser libre de prejuicios. A pesar de el universalidad de este fenómeno (recuerda a Kant) hay que tomar en consideración el contexto de cada participante, obviamente cumpliendo con dichas características que mencioné anteriormente. Muy bien!!! 17,5%

    ResponderBorrar

Publicar un comentario